¿En qué formato ISO dice que me envía su web para que se la conserve?

Dentro de la política documental de una organización es necesario establecer los formatos admitidos para los diferentes contenidos (y recomendable especificar los NO admitidos).

Admitir un determinado formato lleva asociado implicaciones tanto a corto plazo (cambio de versiones), como a largo plazo (cambio de formatos). Si una cosa hemos aprendido con el tiempo es que los formatos nacen, crecen, se reproducen, y muchos mueren dejándonos muchos “contenidos huérfanos”.

Puntos importantes a la hora de seleccionar los formatos admitidos:

  • No inventar la rueda. Hacer bendmark. Mirar los formatos admitidos por otras organizaciones similares y entidades referencia (Archivos Nacionales, Biblioteca del Congreso, Comisión Europea,…)
  • Siempre mejor seleccionar formatos estándares abiertos que propietarios. Los formatos propietarios suelen cambiar más a menudo y pueden comportar licencias, tanto para su tratamiento como su almacenamiento.
  • Referenciar los formatos por sus nombres normalizados no por extensiones de ficheros. Incluir ISOs que han de cumplir  y  donde sea posible identificadores normalizados (por ejemplo PRONOM Unique Identifier (PUID)).
  • En el caso de admitir varios formatos para un tipo de contenido, determinar cuáles son los preferidos (Preferred Formats) y cuales los aceptables (Acceptable Formats)  en función de: i) las características técnicas, i) uso y iii) perdurabilidad.

Ejemplo: NARA – Formatos admitidos para contenidos CAD

NARA_CAD_formats_admits

Naturalmente la lista de formatos admitidos no debe estar esculpida en mármol; contenidos que tengan un especial valor serán siempre  admitidos. Estos casos serán documentados y se seguirá un procedimiento para conseguir una copia en un  formato que garantice su consulta a largo plazo.

Nota: El formato en que nos envían la web para su conservación es WARC file format (ISO 28500)

Lecturas recomendadas:

 

Zacarías Sánchez
Archivero por Ósmosis. CISA. CISM.

(Las ideas y opiniones contenidas en  este artículo son de responsabilidad de su  autor, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento de CAU)